En la legislación española, el derecho de autor sobre la propiedad intelectual de su obra nace en el mismo momento de su creación, sin que sea necesario que medie un acto de reproducción, comunicación pública, distribución o transformación.

Como norma general, los derechos de autor patrimoniales perduran toda la vida del autor y hasta 70 años después de su muerte. A partir de ese momento, pasan a dominio público y pueden ser utilizados libremente, siempre que se respete su autoría y su integridad (derechos morales). Como excepción, en autores fallecidos antes del 7 de diciembre de 1987 la duración del derecho se extiende hasta 80 años desde la muerte del autor.

En las ediciones de una obra en dominio público, los derechos de explotación del editor se extinguen a los 25 años.

La condición de autor de una obra «no se extingue con el transcurso del tiempo así como tampoco entra en el dominio público ni es susceptible de prescripción», según marca la ley de la propiedad intelectual. Es decir, el autor lo es de su obra sin ningún límite de tiempo, devengue o no derechos patrimoniales.