Existen actividades en que la explotación de las obras no es efectuada ni por el autor (o ejecutante, intérprete, etc.) ni por aquellos a quienes ha cedido tal explotación (por ejemplo, el editor). Un ejemplo clásico es la difusión por radio de una composición musical por parte de una empresa de radiocomunicación. Por término general, puede decirse que esta actividad no puede realizarse sin el permiso del autor, según aplicación de la ley.

Así, para emitir una canción, la empresa de radiocomunicación tendría primero que obtener el permiso del compositor, el arreglista, el intérprete y la casa discográfica, en su caso, que son probablemente los titulares del derecho. Y ello sucedería para todos y cada uno de los temas musicales que pretendiera difundir por las ondas. Es evidente que esta práctica haría inviable el funcionamiento de la empresa para tal objetivo.

Las entidades de gestión colectiva responden a la necesidad de resolver este tipo de conflictos. En el ejemplo anterior, todos los titulares de derechos (compositores, arreglistas, intérpretes, productores discográficos) pueden cederlos para un determinado tipo de actividad (la emisión por radio) a una entidad de gestión colectiva. Entonces, la empresa radiofónica tan solo tendrá que ponerse en contacto con esta entidad para conocer si puede o no emitir las composiciones, y en qué condiciones.

Así pues, las entidades de gestión colectiva de derechos de autor:

  • Actúan en representación de los titulares de derecho.
  • Son intermediarias entre el creador y el usuario.
  • Se dedican a la gestión de los derechos de carácter patrimonial por cuenta del autor y en interés de varios autores u otros titulares de derecho (no gestionan derechos morales).

La principal entidad de gestión colectiva que representa los derechos de los autores de la obra impresa, y de los editores a los que aquellos han cedido sus derechos de explotación, es el Centro Español de Derechos Reprográficos (CEDRO). Esta entidad se creó en su origen para gestionar colectivamente los derechos de autor en el ámbito de las fotocopias de obras impresas protegidas. En el transcurso de su existencia, CEDRO ha modificado sus estatutos para extender esta gestión tanto a la obra impresa como a los contenidos de producciones multimedia asimilables a obras impresas.

Como entidad de gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual, CEDRO reconoce como sus fines primordiales:

  • La protección y la gestión directa o mediante acuerdo con otras entidades, españolas o no, de los derechos de propiedad intelectual de carácter patrimonial de autores, editores y demás derechohabientes de obras impresas, creaciones en lenguaje humano susceptibles de ser impresas (por ejemplo, productos multimedia) y audiolibros.
  • La gestión de los derechos exclusivos, para las mencionadas obras, de reproducción, distribución, comunicación pública, transformación y otros derechos de remuneración.
  • El fomento de la promoción de actividades o servicios de apoyo o asistenciales en beneficio de los autores y editores miembros.
  • El desarrollo de una acción institucional, profesional, social y cultural para la formación y promoción de autores y editores, fomento de la creatividad y conservación y difusión del patrimonio cultural.
  • La promoción de la oferta digital legal de las obras protegidas gestionadas por la Entidad.
  • La contribución a la protección eficaz de los derechos gestionados y al estudio, intercambio y difusión de conocimientos.
  • La cooperación con otras entidades de gestión.
  • La garantía de la protección de la propiedad intelectual y la sensibilización de la sociedad sobre su importancia.