En determinados casos, los titulares de derechos de propiedad intelectual acuden a entidades de gestión colectiva para que velen por sus derechos patrimoniales y gestionen las remuneraciones pertinentes. Esta actividad se realiza en el marco de actos de reproducción, puesta a disposición, comunicación pública o transformación de obras protegidas a través de canales que los titulares de los derechos no pueden controlar ni negociar de forma individual. Así sucede, por ejemplo, en la difusión de obras musicales por emisoras de radio o en la realización de fotocopias de obras impresas por centros de reprografía.

En lo relativo a las obras impresas y afines existen tres grandes tipos de derechos de gestión colectiva:

  • Derecho de compensación por copia privada, mediante aparatos o instrumentos técnicos no tipográficos para uso exclusivamente privado, no profesional ni empresarial ni con fines comerciales.
  • Derecho de remuneración por copias digitales en universidades, por reproducción parcial, distribución o puesta a disposición en intranets y otros medios.
  • Derecho de remuneración por préstamo público, por puesta a disposición de originales y copias de obras a través de bibliotecas, museos, archivos, fonotecas, filmotecas y centros similares.

Estos derechos generan una remuneración para los autores y demás titulares que se satisface normalmente a través de entidades autorizadas de gestión colectiva.