Según la ley de propiedad intelectual vigente, «la reproducción de obras divulgadas en forma de libros o publicaciones que a estos se asimilen […] realizada mediante aparatos o instrumentos técnicos no tipográficos, exclusivamente para uso privado, no profesional ni empresarial, sin fones directa ni indirectamente comerciales […] originará una compensación equitativa y única […] dirigida a compensar adecuadamente el perjuicio causado a los sujetos acreedores como consecuencia de las reproducciones realizadas…».

Los sujetos acreedores de esta compensación son los autores de las obras. Los sujetos deudores del pago de la misma son los fabricantes en España que actúen como distribuidores comerciales y «los adquirentes fuera del territorio español para su distribución comercial o utilización dentro de este, de equipos, aparatos y soportes materiales previstos».

Como límite a lo anterior, y de acuerdo con la Ley 2/2019, de 1 de marzo, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual del 12 de abril de 1996, las personas jurídicas o físicas no exceptuadas del pago podrán solicitar su reembolso cuando actúen como consumidores finales, sin que pongan los materiales a disposición de usuarios privados, o cuando «los equipos, aparatos o soportes materiales de reproducción adquiridos se hayan destinado a la exportación o entrega intracomunitaria».