Una isla en un pajar


Las leyendas hablan de una tierra primigenia en el Pacífico llamada Hiva
Graham Hancock

La Isla de Pascua, oficialmente Rapa Nui, es el lugar terrestre más recóndito del planeta. En medio del océano Pacífico, a 3.700 kilómetros de las costas de América, forma hoy parte de la llamada Polinesia chilena. A su aislamiento geográfico suma un cúmulo de misterios, no el menor de los cuales es el sentido místico de las moles de piedra moldeadas a modo de figuras de medio cuerpo conocidas por moáis. Los rapanui desarrollaron una cultura singular adoradora del hombre pájaro. Cada año celebraban en su honor la competición del tangata manu, donde jóvenes elegidos por el don profético de los sueños debían cruzar el tramo acuático hasta el islote próximo de Motu Nui, recoger los primeros huevos de la estación puestos por el charrán sombrío, regresar a nado a la isla ayudados por sus flotadores de totora y trepar por la pendiente hasta la cima del volcán Rano Kau. El vencedor de la carrera era investido con las plumas sagradas y ostentaba la jefatura de la isla durante un año, con numerosas prebendas para él y su clan. No pocos de los perdedores perecían comidos por escualos, ahogados en las aguas o despeñados desde los riscos del volcán.

El origen del culto a los moáis (ancestros) y al hombre pájaro se resiste aún hoy a una interpretación histórica cierta. Durante largo tiempo, la propia llegada de los pascuenses a la isla fue objeto de especulación. Algunos estudiosos sostenían que habrían arribado allí desde Sudamérica, surcando los casi cuatro mil kilómetros que los separan de sus costas a bordo de precarias embarcaciones. En 1947, el noruego Thor Heyerdahl, ardiente defensor de tal idea, atravesó el Pacífico en una balsa de troncos, plantas y otros materiales desde el Perú hasta el archipiélago polinesio de Tuamotu, a unos ocho mil kilómetros, para demostrar la plausibilidad de esta hazaña. En Oslo, el Museo Kon-Tiki, nombre de la expedición, conserva la frágil nave de Heyerdahl: impresiona imaginar esa cáscara de nuez flagelada por las olas del océano durante tamaña travesía.

Pero el valor de Heyerdahl no bastó para confirmar su hipótesis. Muy al contrario, los últimos estudios genéticos de los restos humanos encontrados en Pascua apuntan en otra dirección. Según un estudio publicado en 2017 en la revista Current Biology, en los genes de tres rapanuis anteriores a la llegada de los europeos no se hallan rastros de una herencia amerindia, sino que indican un parentesco estrecho con pueblos polinesios.

La idea más aceptada hoy es que los primeros rapanui navegaron hasta su destino desde las islas Marquesas, a unos 3.400 kilómetros al noroeste. Según el relato mítico, en el siglo VII el rey Hotu Matu’a abandonó su tierra polinesia con unos pocos centenares de colonos y otros tantos animales domésticos y se lanzó a una arriesgada aventura marítima en sus catamaranes. La destreza de los polinesios como navegantes quedó una vez más demostrada. En unos meses, si se atiende al relato, la expedición tocó tierra en la playa Anakena tras descubrir, probablemente en pos del vuelo de las aves y otros signos, aquella isla remota y solitaria en plena inmensidad.

Referencias:
La historia “más completa” de la Isla de Pascua, con otras informaciones de interés, puede consultarse en la página web del Parque Nacional Rapa Nui (https://www.parquenacionalrapanui.cl/informacion-isla-de-pascua/historia/). En el artículo de El País “El ADN desvela los secretos de los rapanuis” se resumen los hallazgos de los estudios genéticos sobre el origen de los pobladores de Pascua (https://elpais.com/elpais/2017/10/12/ciencia/1507809539_142413.html). El programa documental Otros pueblos – El ombligo de la Tierra, de 1989, puede consultarse en línea en la página de RTVE a la carta (http://www.rtve.es/alacarta/videos/otros-pueblos/otros-pueblos-ombligo-tierra/2015776/). En la página web del Museo Kon-Tiki de Oslo pueden verse imágenes y otras informaciones sobre la expedición de Thor Heyerdahl a través del Pacífico a bordo de su exigua balsa de troncos (https://www.kon-tiki.no/expeditions/).