¿Es Plutón un planeta?


Plutón no debe ser un planeta porque no ha limpiado la trayectoria de su órbita
Gareth Williams

Durante buena parte del siglo XX, los niños en las escuelas han recitado la retahíla de los planetas del Sistema Solar. Planetarios y museos de la ciencia nos instruyen todavía en que su número es nueve, e incluso durante décadas se especuló con la posible existencia de un fantasmagórico Transplutón, o “más allá de Plutón”, que completaría la mágica decena. Sin embargo, la proliferación de hallazgos debida a la cada vez más extensa flota de satélites astronómicos y a los potentísimos telescopios de los observatorios terrestres y orbitales está aportando numerosos elementos que llevan a bosquejar una imagen más precisa de la naturaleza del Sistema Solar.

Los antiguos tan solo distinguían, a ojo desnudo, cinco de los cuerpos planetarios que hoy conocemos: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, a los que muchas veces imaginaban guerreando entre sí como terribles dioses o dirigiendo impasibles los destinos de los mortales. A ellos debe añadirse la Tierra en la que vivimos para completar la serie de los primeros seis planetas conocidos. Esta lista se amplió en 1781 gracias al astrónomo inglés William Herschel, que con un telescopio perfeccionado descubrió “una curiosa estrella nebulosa o acaso un cometa” que, a la postre, resultó ser el planeta Urano.

El descubrimiento de Neptuno se logró tras un esfuerzo auténticamente detectivesco. De forma independiente, el británico John Couch Adams y el francés Urbain Le Verrier, conscientes de que en la órbita de Urano se percibían ciertas irregularidades no explicadas, las atribuyeron a la presencia, más allá de este planeta, de un objeto planetario aún por descubrir. Ambos trazaron un campo de búsqueda bastante preciso, basándose en el cual el berlinés Johann Gottfried Galle tuvo el honor de ser el primero en observar a Neptuno en los cielos nocturnos, allá por 1846.

Un trabajo similar llevó al hallazgo de Plutón, en 1930, merced a la paciencia y buen hacer del astrónomo aficionado Clyde Tombaugh. Sin embargo, este noveno cuerpo planetario no concordaba del todo con el modelo de los anteriores: era frío, pequeño, lejano, con extraños movimientos en su órbita... En las décadas siguientes se suscitó un debate sobre si se trataba o no de un verdadero planeta, si bien la inercia llevó a incluirlo sin más en la lista de los “príncipes” del Sistema Solar, siempre al calor del rey Sol. Hasta que, en octubre de 2002, el anuncio de un nuevo descubrimiento pareció respaldar de forma decisiva la opinión de los escépticos.

Siguiendo un barrido sistemático por sectores de la bóveda celeste, un equipo de investigación del Instituto Tecnológico de California había logrado descubrir un objeto, bautizado con el críptico nombre de Quaoar, que se mostraba reveladoramente parecido a Plutón. Los cálculos resultaban muy esclarecedores: el diámetro ecuatorial de Quaoar era de 1.300 km, el de Plutón, de 2.390 km. Además, ambos cuerpos estaban formados básicamente por hielo y roca, como la mayoría de los asteroides, y se movían en la misma región del espacio interplanetario, el llamado cinturón de Kuiper que es además vivero de cometas. La conclusión parecía obvia, aunque no definitiva: Plutón y Quaoar serían, como otros objetos similares descubiertos posteriormente, planetoides cuasiesféricos pertenecientes a una misma categoría astronómica sin que, desde luego, merecieran compartir el trono de los planetas mayores.

En 2006, tras varios años de debate y la constatación de la existencia de otros objetos planetarios semejantes, como Eris, en el cinturón de Kuiper, la Unión Astronómica Internacional degradó la categoría de Plutón a la de planeta enano.

Referencias:
En un artículo monográfico disponible online, la Unión Astronómica Internacional ha resumido y glosado la historia de Plutón y explica su recomendación de clasificarlo como planeta enano (véase https://www.iau.org/public/themes/pluto/). En “Definition of a planet in the Solar System” resume las condiciones aplicadas para cada tipo de objeto planetario (http://www.iau.org/static/resolutions/Resolution_GA26-5-6.pdf), traducido al castellano con la inclusión de otras informaciones de interés en Astronomía Online (http://www.astronomiaonline.com/2015/03/definicion-planeta/). Sobre la figura del descubridor de Plutón puede leerse “El largo viaje de Clyde Tombaugh”, de Enrique Joven Álvarez (https://elpais.com/elpais/2015/07/07/ciencia/1436282602_135867.html). La sonda New Horizons ha explorado la superficie del planeta Plutón y de su luna Caronte. la NASA, agencia espacial estadounidense, ha publicado imágenes y vídeos espectaculares sobre esta misión (http://www.nasa.gov/mission_pages/newhorizons/main/index.html).