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El pirateo de los libros electrónicos


Según un estudio del Observatorio de Piratería y Hábitos de Consumo de Contenidos Digitales, elaborado por la consultora IDC Research a principios de 2012, la mitad de los libros digitales “consumidos” en España son piratas: la tasa del sector del libro es la que más ha crecido y alcanza el 49%, con un incremento del 40% respecto al primer semestre de 2010. El valor económico de los contenidos “pirateados” ascendería a 793 millones, y Hacienda habría dejado de ingresar un buen pellizco por el IVA correspondiente. Creo que esta noticia hay que tomarla con un grano de sal, como dicen los ingleses:

- En primer lugar, no es cierto que la industria editorial haya tenido esas pérdidas. Cuando alguien descarga gratuitamente un libro, no se sigue que, si no pudiese hacerlo, lo compraría. No creo que fuesen más del 10% los que lo hiciesen. Los otros, simplemente, se pasarían sin él. La pérdida de ingresos para Hacienda y las editoriales sería, también, correspondientemente menor.

- En segundo lugar, la industria editorial española se lo ha merecido. Hace unos años, los editores decidieron que los precios de los libros electrónicos serían iguales a los de los mismos libros en papel. Francamente, esta decisión me parece un abuso. Los editores calculan el precio de un libro multiplicando por seis el precio de coste de cada ejemplar para incluir los gastos de distribución, la comisión del librero, etcétera. Si sube el coste, suben el precio, luego si baja el coste deberían bajarlo. ¿Cuál es el coste de producir un libro en papel? La suma de dos términos: los costes fijos, que no dependen del número de ejemplares editados (maquetación, composición, corrección de pruebas, etc.) y los variables, que son proporcionales a ese número (papel, tinta, utilización de la maquinaria de imprenta, encuadernación, almacenaje, etc.). En el caso de los libros electrónicos, el coste baja en picado: los costes variables desaparecen casi por completo. Los fijos también se reducen considerablemente, puesto que las editoriales esperan que los autores enviemos nuestros libros en formato digital, corregidos cuidadosamente, y a veces hasta maquetados. Estimo que el coste de un libro electrónico es al menos tres veces menor que el mismo libro en papel (probablemente es más bajo), por lo que su precio de venta al público debería ser al menos tres veces menor. Además, el gasto de distribución también disminuye. Al tomar esa decisión, los editores han matado la gallina de los huevos de oro y han provocado el exceso de “pirateo”. Sería mejor que dejaran de llorar ante este tipo de noticias.

- En tercer lugar, hasta el año pasado Hacienda no perdía con las descargas, pues ya se había cobrado los impuestos correspondientes en forma del canon digital. Y desde que lo ha cambiado por un pago fijo a las asociaciones de derechos de autor, ha disminuido drásticamente su contribución.

Otro día hablaremos de los derechos de autor.


Autor:
Manuel Alfonseca
Categoría: Artículo
Fecha de publicación en este medio: Viernes, 25 Enero 2013 13:12
Responsable de esta información: Manuel Alfonseca

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