Dominios (1)

Origen

Cada máquina conectada a Internet tiene un número de referencia único que la identifica inequívocamente de las restantes máquinas conectadas en Internet, algo similar al número del DNI que tenemos los españoles. Este número de identificación se conoce como dirección IP (IP significa Internet Protocol o protocolo de Internet) y tiene un formato similar a 123.89.97.205 (cuatro cifras entre 0 y 255 separadas por un punto).

GoogleSi queremos conectar con una máquina determinada, solo tenemos que teclear su dirección IP o número IP en nuestro programa de gestión de información web (Internet Explorer, Mozilla Firefox, Chrome, Opera, Safari, etc.), por ejemplo: 74.125.230.72 y esperar a la conexión. En este caso se corresponde con la máquina donde se ubica Google (ver la figura).

Esta forma de identificar a las máquinas que están conectadas en Internet es muy propia de los sistemas informáticos, pero es especialmente incómoda para los humanos. Solo hay que imaginar que tuviésemos que recordar las direcciones IP de los cientos de páginas web que utilizamos en nuestras búsquedas.

Por esta dificultad de recordar las direcciones IP, se han creado los nombres de dominios, ya que las personas recordamos mejor los nombres que los números. Estos nombres de dominio son nombres relacionados con números IP, y así, el nombre Google está enlazado con la dirección IP 74.125.230.72.

Una vez que se hubo concertado este sistema de relaciones nombre_de_dominio -> dirección_IP, se procedió a crear unas máquinas especiales donde se guardan esas relaciones en forma de tablas. Esas máquinas se conocen como servidores DNS (Domain Name System, sistema de nombres de dominio) y contienen bases de datos con información similar a:

google --> 74.125.230.72
apple --> 17.172.224.47
microsoft --> 65.55.58.201

Una vez creados estos servidores DNS, cada vez que un usuario teclea un nombre en su programa, el visualizador o navegador web se dirige a un servidor DNS, consulta la dirección IP que le corresponde al nombre tecleado, busca la máquina que tiene esa dirección IP y descarga la página web correspondiente a dicho número IP. Todo esto se hace de forma oculta para el usuario, para no complicarle la vida con números raros y operaciones extrañas.

Pues bien, una vez se hubo diseñado este sistema de relaciones de nombres (fáciles para los humanos) con números (útiles para las máquinas), a estos nombres se les denominó nombres de dominios o si se prefiere más fácil: dominios.