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Historias de la gestión. La gestión a la luz de la ley de Moore.


Ley de Moore (a grandes rasgos): Cada 18 meses (año y medio), disponemos del doble de capacidad de potencia informática.

Corría el año 75. La informática se apuntaba como asunto llamado a un gran futuro. Eran los tiempos de los grandes Host (ordenadores que ocupaban una habitación) a precios prohibitivos. Sólo las grandes corporaciones se podían permitir incorporar la informática a su quehacer diario. Cinco años más tarde, en el
80, ya estaban disponibles los Mini (ordenadores que sólo ocupaban una pared) a precios caros pero accesibles para una gran cantidad de empresas. Y llegaron los PC (ordenadores que sólo ocupaban una mesa) en el año 81. Caros, pero dispuestos a comerse el mundo.

La gestión de una empresa pequeña, como una librería, la llevaba un contable, un dependiente y una secretaria. En el 80 ya sobraba el contable, y en el 81 sobraba el dependiente, pues la secretaria, desde su mesa de trabajo con un ordenador, podía hacer las cuentas, despachar, y en los ratos libres limpiar y colocar. Luego vendrían los portátiles y ElJefe, el gestor, podría permitirse el lujo de prescindir de la secretaria. Todo lo podía hacer él solito. Así quedaba constituida LaEmpresa moderna, la empresa del ratón. Cada autónomo podía montar su propia empresa con la inversión adecuada, los gobiernos se permitían despedir en masa fabricando autónomos abocados a la formación reeducativa que los alzaría a la gloria de la mano de las nuevas tecnologías. Los bancos se
preparaban a hacer el magosto. No contaban con que la Fiera, la Cosa, se los iba a engullir también a ellos.

La gestión ha sido en estos tiempos del tardocapitalismo, en la Era de la Información (definida por su tópico preferido "la información es poder") la ocupación aristocrática por antonomasia. Y la informática aplicada a la gestión ha sido la mejor rompepelotas del equilibrio tan árduamente conseguido por la humanidad en el devenir de los tiempos.

Ha sido una fiebre, pero ya pasa. A la Era de la Información le siguió la Sociedad del Ocio, que ha poblado la tierra de ludópatas borrachos, y por fin hemos llegado a la Era del Conocimiento, donde podemos apreciar que la información sólo es poder si se digiere convenientemente. De lo contrario, la información excesiva no pasa de ser una potestad autoritaria y estéril, o bien un exceso ruidoso que no permite distinguir el árbol del bosque. El paroxismo del modelo lo podemos observar en la publicidad, siendo la cumbre del modelo un anuncio del tiempo en que los móviles se empezaban a implantar: ElJefe sentado en la piscina con un cubata en una mano y con la otra atendiendo el móvil y ordenando: ¡compra!

El gestor como modelo de trabajo fácil y rentable y la Bolsa como campo de acción preferido, el capitalismo especulativo derrochando los beneficios acumulados del capitalismo industrial que le precedió.

La ley de Moore ha hipertrofiado un órgano humano que ya de por sí tiende al gigantismo: la autoestima egolátrica. De forma que, a ritmo de ley de Moore, nos hemos ido creciendo y creyéndonos dioses de un mundo que no nos pertenece. Si partimos de uno de los primeros enunciados informáticos (como todos los enunciados válido sólamente en el momento de su expresión), el que enunció Bill Gates en los primeros años 80: "con 64 K tenemos suficiente potencia para todo lo que queramos hacer en informática", podemos pautar la ley de Moore:

1982: 64 K PCs
1984: 128 K Macs
1985: 512 K
1987: 1 Mb
1988: 2 Mb Tratamiento del color
1990: 4 Mb
1991: 8 Mb Photoshop. Florecimiento de los yuppies
1993: 16 Mb Internet
1994: 32 Mb
1996: 64 Mb Internet llega a los telediarios y a la banca
1997: 128 Mb
1999: 512 Mb Móviles
2000: 1 Gb. Los bancos empiezan a ser accesibles en red
2002: 2 Gb.
2003: 4 Gb. Móviles UTM iPhone
2005: 8 Gb. Tabletas iPad
2006: 16 Gb.
2008: 32 Gb.
2009: 64 Gb. 4G, pruebas en Japón
2011: 128 Gb.
2013: 512 Gb.
2014: 1 Terabite.

De 64 Kb a 64 Gb en 20 años. Un crecimiento de 1 a 1 millón, ha bastado para desbaratar el orden social rompiendo todas las leyes de la proporción razonable conocidas. Sólo un nuevo conocimiento nos permitirá reordenar el mundo.
Conocimiento que, como la libertad sartriana, sólo siendo global será efectivo: no puedo ser libre mientras quede en el mundo un solo esclavo, ni acceder al auténtico conocimiento mientras existan bolsas de ignorancia programada, de necedad. Se impone que la gestión esté orientada a dar ocupación a toda la población, por encima del beneficio desalmado.

Resumen/conclusión:
Cómo ha influido la ley de Moore en los distintos conceptos de gestión que se han desarrollado en los últimos 40 años.


Autor:
Amancio Delgado
Categoría: Opinión
Fecha de publicación en este medio: Martes, 18 Junio 2013 08:53
Responsable de esta información: Administrador de ACTA

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